Aprende a usar los 5 sentidos en una cata de quesos

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A buen entendedor (de quesos), pocas degustaciones bastan. Pero, ¿y si no eres un experto en la materia? No te preocupes. Aquí tienes algunos de los aspectos básicos en los que debes fijarte en una cata de quesos con los 5 sentidos. ¡Parecerás un experto!

Aspectos previos a tener en cuenta 

Temperatura para la cata

¿Sacar de la nevera y degustar? ¡No! Para poder valorar bien un queso es muy importante que esté a una temperatura de unos 18-20ºC. Para conseguirlo, mejor sácalo de la nevera una hora antes de consumirlo para que se atempere

Corteza comestible… o no

Antes de consumir la corteza de un queso es imprescindible que sepas si es comestible o no. Nuestros quesos Chisquero y Mingolucas cuentan con cortezas comestibles, por lo que puedes añardirlas a tu degustación de quesos sin ningún problema. 

El mejor acompañamiento

Los panes (especialmente el de nueces) son muy buenos acompañantes del queso, ya que no solo combinan con su sabor, sino que, además, pueden servir de soporte. Ocurre lo mismo con los higos frescos, los frutos secos o el vino.

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Uso de los sentidos en una degustación de quesos

¿Creías que solo el olfato y el gusto intervenían en una cata de quesos? Ni mucho menos. Descubre cómo puedes usar los 5 sentidos para definir, de forma mucho más pormenorizada, la calidad de un queso. 

Vista

Comencemos por el primer sentido que tiene contacto con el producto. Con solo un vistazo podrás determinar la forma del queso y la de su corteza (rugosa, lisa, untada en aceite…). Además, también podrás definir su color (tanto el de la pasta como el de la corteza) la estructura de la pasta y el tamaño de los ojos (agujeros). 

Olfato

La intensidad del aroma de un queso puede ir desde nulo o muy débil hasta potente (como en los quesos muy curados de oveja). En cuanto al carácter, puede ser vegetal, afrutado, láctico, de frutos secos, de aceite de oliva… El olor puede variar entre plano o ausente hasta agrio o rancio. 

Para hacer una buena degustación de quesos lo mejor es combinar la información que te llega del producto a través de cada uno de tus sentidos. 

Tacto

La textura también es importante para aprender cómo catar un queso. El sentido que nos da esta información es el tacto. Además, también nos aporta otros datos como la cantidad de humedad, la rugosidad o la granulosidad (que en los tres casos puede ser baja, media o alta). 

Gusto

Este es, sin duda alguna, el sentido primordial para aprender cómo hacer una cata de quesos. Y no solo por su capacidad para determinar el sabor (pues el olfato también interviene en este caso), sino para aportar otros muchos datos como la firmeza, la adherencia, la granulosidad, la pastosidad, la solubilidad o la gomosidad. 

A todo ello hay que sumarle la sensación del gusto residual que deja cada queso, que generalmente es diferente al que se tiene cuando el producto continúa en la boca. Este puede ser breve (3 segundos), medio (de unos 15 segundos) o largo (30 segundos o más).

Oído

Durante la masticación se producen una serie de sonidos que son enviados al cerebro para darle información sobre la textura del queso. De hecho, según la dureza del producto podemos detectar una sensación más o menos crujiente. 

¡Hecho! Ya tienes un montón de información para hacer una cata de quesos y examinar en profundidad cada una de sus características. Así que ahora.. ¡manos a la obra! De hecho, ¿qué mejor que uno de nuestros quesos de oveja para hacer la prueba?

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